miércoles, 25 de mayo de 2011

Premeditado






Caminar despacio, sintiendo la suave brisa de verano. Una pantaloneta y una camiseta, fuera zapatos. Sentir la tierra, saborear los instantes, tan mágicos. Cogerte la mano, acariciarla, sentir las pequeñas arruguitas, el áspero del trabajo constante, la suavidad de la palma.
Soltarla, mirarte y sonreír, sin complejos. No pensar en si me verá fea o no, en sí se me notará demasiado el minúsculo grano, en sí habrá notado que mis ojos rebosan vida y felicidad.
Caminar despacio. Sin pensar en lo que pasará, aunque en realidad ya me lo imagino todo, aunque en realidad sé que este momento va a ser lo más especial desde hacía meses.
Un calor abrasador incidiendo sobre nuestra, todavía, blanca piel. Arrastrarte hacia la sombra del árbol de hojas verdes, aún primaveral. Sentarse en el interminable campo de trigo y darse cuenta del contraste de colores, de estaciones. Serán también nuestros sueños e imaginaciones tan diferentes las unas de las otras.
Sentir la incidencia de tus ojos sobre mi nuca, y yo mirar hacia abajo, un tanto avergonzada, miedosa.
Coger una ramita seca y rascarla hasta hacerla perecer. Mirarte y sentir el calor.
Acercarme, tan poco a poco que apenas se nota, pero para nosotros en una distancia interminable. Seguir avanzando, cada vez más cerca y al llegar, rozar tan solo una pizca mis labios con los tuyos. Haciéndome desear. Y culminarlo con un pellizco en tu sonrosado labio. Sentir la humedad, el calor en mi interior, un suspiro algo subido de tono en mi garganta. Hacerlo retener, quiero hacerlo bien.
Abrir los ojos, mirarte con una mirada algo burlona y besarte de nuevo, esta vez con más insistencia, con más pasión. Abrir la boca y recibirte, y saborear tu boca, y tú la mía. Cerrarla y besarte en los labios mojados. Esperar a ver qué haces y entonces decidir acabar, con un beso sonoro. Juguetón.

Soy tan egoísta que ni siquiera me gusta cuando al besar las cosas se hacen a tu manera. Por eso ahora escribo este relato intentando, de algún modo, poco original, idear como lo hubiese hecho yo.
Soy tan egoísta que no voy a decirte que lo nuestro se acabó en el mismo momento en el que empezó.
Soy tan mala que estoy haciendo lo que yo siempre pedí que no me hicieran, estoy siendo la que lleva las riendas, y me siento tan mal como cuando era yo a la que manejaban.


Pensé que era especial. Que si me miraban sería por algo. Que si te gustaba era por que tenía esa sustancia indescriptible en el alma que te hace ser alguien.
Pensé que si me esforzaba un poco llegaría lejos, que valía para algo más que para ser una simple chica del montón.
Nunca he querido ser como los demás. Siempre diferente. Pero de diferente a raro hay un paso y de raro a rarito medio.
Te centras tanto en cómo desarrollarte como persona, en cómo lograr tus objetivos que te hundes en ti mismo, aislándote en una burbuja que no te deja más salir. Yo me ahogué.
Nos dicen que todos somos iguales, que cada persona vale como ello y que todo el mundo tiene los mismos privilegios. Siempre he sabido que es mentira. Esa chica tan guapa de ahí es muy diferente a mí. Nunca conseguiré lo que ella tiene, es cosa de la sociedad. Vivimos en un mundo en el que o vales, o eres escoria, uno más. Y contando con que si vales o no vales depende de la primera impresión. De una cara bonita.
Ahora me doy cuenta de que siempre he estado segura de que yo pertenecía a ese grupito de gente que se cree inmortal. Que nadie les puede tocar. Sabía que no era igual a los demás, pero quise que las diferencias se acentuasen más. Hubo un momento en el que me pasé y quedé totalmente fuera. Ahora, ahora que ya no estoy dentro y veo desde una visión más humilde cómo están las cosas para los normales… Ahora me doy cuenta de que por culpa de un par de casualidades voy o no a ser alguien en la vida.
Me tendré que contentar con ser una persona normal, de a pie.
Y ahora mismo ya no dejo de repetirme que nunca más cometa el error de creerme especial. Por que no lo soy, y aun sería peor creerlo de nuevo y volver a descubrir ,con lágrimas, que no es cierto.

domingo, 22 de mayo de 2011



Respira hondo, no dejes que un par de inútiles apolillen tu corazón.
A veces verte rodeado de falsedad te provoca un sinfín de malas vibraciones, pero recuerda que siempre habrá entre tanta mierda, una bonita margarita esperando a tener compañía.
Recoger cada una de las palabras bonitas que oyes mientras caminas y llevarlas hasta lo más hondo de tu alma, para que de este modo no escapen.
Quedarte con lo bueno, con lo que te hace sentir bien, con lo que te hace mejor persona, con lo que te hace mejorar.
Olvidarte de la mierda que no es de verdad, de la avaricia y la envidia que esconden las palabras, que no valen para nada. Que aquí está tú y nadie podrá decirte nunca lo que podrás llegar a hacer o no.

Y digo esto con rabia, por que aunque sea fácil decirlo aquí, en ocasiones ni yo, ni muchas otras personas, pueden abstraerse de todo este mundo camuflado, de todo lo que esconden las palabras.
Pero se intenta, se intenta y se intentará siempre. Y solo pido que cada cual haga también un esfuerzo por cambiar, aunque solo sea un poco, este torbellino de nunca parar.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Grandiosa



Vuelvo a las andadas.
Hoy he vislumbrado, de nuevo, desde hace algunos meses una luna nueva explosiva.
Era de un amarillo-anaranjado intenso y sus cráteres se veían incluso sin telescopio.
Cuando monté de nuevo mi genial telescopio, y la vi de lleno desde la lente, quedé asombrada. Tenía que haberlo montado antes, fue lo primero que pensé. De lo que estoy segura es de que ya no lo voy a volver a desmontar. Me encanta.
Llega la mejor época del año, el verano. Y con él quiero disfrutar de interminables amaneceres, anocheces, lunas, nebulosas y nubes de algodón.
Quiero subir al monte con mis amigas y así poder ver la noche estrellada con la señora luna iluminando el cielo. Eres grandiosa.

martes, 17 de mayo de 2011

Aquí y allá



Lluvia de estrellas, primavera colorida, amor entre rejas.
Me encanta hacer composiciones sin aparente sentido.

La frase con la que todo comienza, la que te hace lanzarte al vacío y poder volver a subir tampoco lo tuvo y por eso me gustan las idas sin venidas, y los trayectos sin miedo.
Parece que lo que digo no tiene ningún sentido, que la primera frase no tiene nada que ver con la segunda, y menos con tercera. Pero en realidad si lo tiene. Al pensar en algo, cualquier cosa, evoco unos sentimientos , y no puedo nada más que escribir las siguientes palabras al pensar en sinónimos.

Me gusta ver como cae la lluvia, cuando esa tarde estoy melancólica, o sentir un suave rayo de Sol cuando pienso que no hay nadie junto a mí, que me encuentro sola. Por eso ahora digo:
Me gusta nuestra amistad, es una lluvia silenciosa, un reflejo del Sol en tu mirada.

Me gustan los sentimientos, las sensaciones, toda clase de ellas. Me gustan los escalofríos y la piel de gallina. Los buenos sabores de boca y recordar para toda la vida aquella tarde ya perdida.

Huracán



Que las nubes arrastren mis lágrimas,
Mis miedos.
Que las tuyas aclaren el día en el que
la rabia no te dejó ver…
No quiero perderte de esta forma tan tonta

martes, 3 de mayo de 2011

Atardecer



Mi primer atardecer.
Siempre he sido más de amaneceres, los atardeceres me han parecido tristes, recordatorios de que el día se ha acabado, y que ya no va a haber uno igual al vivido.
Ese día fue maravilloso, mucho viaje, caravanas y sol abrasador, pero me sentía viva, llena. Y toda mi alegría llegó a su zenit cuando por la lejanía una serie de colores empezaron a colorear el cielo.
Cada unión, cada tangente, cada mezcla hacía que ese Sol abrasador, ahora me hiciese sentir completa.
Desde lo alto, él empezó a bajar, poco a poco la tarde se iba despidiendo, y poco a poco el cielo se teñía de acogedores colores. Bienvenida.
Cuanto más baja, más color hasta que, en medio de mi quinto suspiro de gratificación, el Sol se ocultó.
Esta vez, se lo comió el mar.
Isla de Skye, colmada de hermosos lugares, acogedor paraje, en el que los sueños se crean por si solos.
Gracias por esto.

viernes, 8 de abril de 2011

Las lágrimas no me sacian,
Ellas no me van a devolverte.
Barco velero que navega
Por un enorme mar,
Que no encuentra el camino de vuelta
Y no sabe a dónde va.
Vuelve, que todo sea como ayer.

martes, 5 de abril de 2011

Adiós











No quiero, no puedo pensar, que esto se pierde

Dos años casi siendo amigas, mejores amigas. Casi dos años de risas y de lloros compartidos. De promesas, de canciones, de sueños y de locuras… y ahora, en un abrir y cerrar de ojos me dices que no confías en nosotras. Y me siento el muro de las lamentaciones. Que tiene tanta carga de tristezas que algún día se derrumbará.
Nuestros enfados han sido pocos, de vez en cuando alguna gritaba por algo, cosas pequeñas, que ahora carecen de sentido. Los de verdad se pueden contar con una mano, dos. Solo dos.
Pero han sido unas de las situaciones más dolorosas de mi adolescencia.
Siento quemazón por dentro, no quiero comer, ni hablar, tan solo sufrir en silencio.
Han pasado dos días desde que todo sucedió y ya estoy deseando morir. Y es que el caso no es enfadarse, que es lo de menos, el caso es perderte, el caso es no poder remediarlo. Pensar que todo lo vivido le importa tan poco como para dejarnos así, tan rápido… Pensar que no confía en mí, después de todo. Que no me quiere. Que todo lo construido se derrumba, que todo fue en vano. Eso me rompe en pedazos.
Lloro por las noches hasta quedarme seca y duermo con pesadillas hasta que amanece, camino desolada por las calles, sin pensar siquiera en lo que estoy haciendo.
Y cuando veo sus grandes ojos mirarme… ahí contengo el aliento, trago mi gran nudo de la garganta, contengo las lágrimas y soporto lo que sea.
Me siento vacía y sin sentido, todo lo que hicimos no ha servido para nada, todo lo que dimos y no hemos recibido nada, todo y más y ahora nos enteramos de que ella no estaba con nosotras, que no lo ha estado, que o fingía. Que no éramos amigas y me entero ahora.
Toda mi felicidad se a esfumado y no puedo remediarlo, se ha ido por su propio pie.

viernes, 1 de abril de 2011

¿y tú que dices?


¿Te crees bella? Por que yo no.
¿Y qué quieres que haga si no lo siento? Está asumido.
Y ahora vendrá otra personaja y dirá:
-¡Dices eso para que te digamos lo guapa que eres! Si es que eres guapísima, como puedes decir eso…
¿De verdad sabes lo que es la belleza?
Por que para mí es la imperfección. Y entonces- me pregunto a mí misma- ¿Soy guapa?.
¡Qué difícil es esto!
¿De verdad existe la belleza? Yo creo que no, que cada uno tenemos nuestra propia definición. Pero entonces por que nos gustan esas mujeres flacas y con cabezas enormes, con pómulos artificiales y subidas a altos tacones? ¿Y esos hombres, vestidos de traje paseándose por una calle desierta?
De verdad nos creemos que va a haber una mujer que tiene una piel que de lo que brilla parece oro, sin un pelo en todo su cuerpo, y con un IMC que no lo tendría ni un enfermo…
Y mira que somos tontos, mirando una fotografía en la que aparece un hombre solo, y ya nos ponemos contentas por que decimos ingenuas de nosotras, ¡Huy mira que interesante parece!
No existe para nada, pero sabes qué es lo peor, que nos la hemos cargado nosotros…
Si las mujeres más guapas que hay las retocamos hasta convertirlas en seres imposibles, quién puede aspirar entonces a ese “nivel”.
Imposible, es imposible, y todos lo sabemos. Aun así no dejamos de mirarnos al espejo y de esconderse entre nuestro propio pelo, pues vivimos acomplejados. No vivimos.

¿Esto es lo que quieres?

martes, 29 de marzo de 2011

¡Qué llega, qué llega!






Por fin ya comenzó hace unos días la primavera, menos mal. El invierno es tan mortecino y taciturno.
A mi me gusta sentir la suave brisa de verano, los rayos del Sol sobre la cara, el olor a flores inundando el ambiente… Pero ahora ya solo queda esperar. La primavera no es más que el aviso de que ya queda menos para el verano.
Además, estas dos primaveras son geniales para los amaneceres, y así ampliar mi colección de ellos. Quiero hacer la mayor colección de amaneceres jamás creada. Así cuando los lea podré acordarme, podré aspirar fuerte ese olor dulce del que antes os hablaba y así podré también sentir el universo sobre mí, como en la canción de Amaral.
Otra efecto que provoca el calor de estas estaciones es la sensación de libertad. Te sientes como una suave pelusa de árbol recorriendo los prados. ¿No os ha pasado? Es como si volases, te sientes más liviana y encantada.
Y otra, irremediable a estas alturas, es la sensación de amor que viene sobre estas fechas. Ojala esta sea la fecha en la que encuentre a esa personita especial, ojala.
Voy a dejaros con unas bonitas y delicadas flores que me recuerdan a la primavera y al verano, para ir degustando el sabor que provocan…

lunes, 21 de marzo de 2011

Al menos veo luz al final del túnel




El primero me hizo daño pero no fue tan horrible como cuando llegaste tú. Tú, sí tú.
Que me destrozaste, me chupaste la vida durante meses, me hiciste caer en un pozo tan hondo que necesité llorar amargamente todas las noches hasta que la herida sanó.
Me mataste con tus mentiras, con tu risa despreocupada, con tu Nueva York… no he sufrido por amor más en mi vida y cuando me dejaste, ahí si que ya no pude volver a ser la misma.
Yo fui para ti un suspiro, un viento pasajero, un tonto sueño del que te despiertas sin acordarte. Me hiciste sentir escoria, basura. Me trataste como a una más, y eso fue más de lo que pude soportar. Lloré cada noche hasta que tus caricias y palabras se me olvidaron.
Recuerdo que las sábanas se teñían del negro rimel de las tardes de mayo.
Y también recuerdo que, cuando llegaba la noche, volcaba la almohada una y otra vez. Por que el mero hecho de sentir las frías lágrimas sobre mi piel me recordaba a ti.
No sé cuando dejé de llorarte, supongo que una cosa como tú no se olvida nunca. A los dos meses te lloraba en brazos de otro hombre, y a los diez, te escribo esto, más para desahogar mi rabia contenida que para pensarte.

viernes, 18 de marzo de 2011

Me encanta su olor, su tacto, todo lo que provoca




De los diversos instrumentos creados por el hombre, el más asombroso es el libro; todos los demás son extensiones de su cuerpo… Sólo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria.

jueves, 17 de marzo de 2011

Japón



Quisiera poder decirle al mundo que pare, que sin quererlo está haciendo daño.
Que está destrozando y malgastando mucha fuerza.
Que la vida de algunas personas, por su causa, está siendo destrozada sin compasión.
Quisiera decirle que ella no tiene toda la culpa, que muchos somos conscientes de que debemos ayudarla a mejorar lo que solo se destroza, pero cómo hablarle a la Madre.
Cómo decirle que cada día que pasa, un agonizante grito más se reúne con sus iguales.
Cómo explicarle que no debe revolverse más contra sus inquietudes.
Cómo contarle que a cada momento que acaba, nos damos cuenta de que se nos escapa de las manos, de que cuando parece que nuestra vida está firmemente soldada, en un abrir y cerrar de ojos el cielo ruge, la tierra tiembla, el mar se enfurece y todo se desvanece.
La Tierra es tan dueña de su propio destino, y nosotros somos tan efímeros en este mundo…

miércoles, 9 de marzo de 2011

Tan solo este instante es lo que cuenta





No hay nada correcto ni incorrecto, aquí manda el momento.
No me importa que tengas sueño, miedo, tristeza o ansia, aquí manda que estamos juntos, y que durante estos gratificantes instantes somos tú y yo. Sin tiempo, sin pensamientos, sin comeduras de cabeza o cualquiera de las múltiples posibilidades de enterrar este momento.
Tú y yo, y no quiero que asalten dudas o recelos. No habrá otro momento como este, quizá incluso este sea nuestro último beso.
Quiero que aproveches esto como si de tu último día se tratara. Como si no hubiera más frases como estas en el mundo, personas, ideas o sentimientos.
Quiero que por hoy, los dos seamos felices juntos, y únicamente perdernos el uno en el otro, pensando en el presente. No importa la próxima caricia que efectuarás, no importa el beso que viene ni el que vino hace unos instantes. Tienes toda una vida para pensar en ellos, cuando él ya no esté, cuando ya no te quede nada de esto. Pero ahora, vívelo, no te olvides de que todo es efímero y de que cada cosa tiene su lugar en el tiempo.

lunes, 7 de marzo de 2011

Contigo; Sabina





Yo no quiero un amor civilizado,
con recibos y escena del sofá;
yo no quiero que viajes al pasado
y vuelvas del mercado
con ganas de llorar.
Yo no quiero vecinas con pucheros;
yo no quiero sembrar ni compartir;
yo no quiero catorce de febrero
ni cumpleaños feliz.

Yo no quiero cargar con tus maletas;
yo no quiero que elijas mi champú;
yo no quiero mudarme de planeta,
cortarme la coleta,
brindar a tu salud.
Yo no quiero domingos por la tarde;
yo no quiero columpio en el jardín;
lo que yo quiero, corazón cobarde,
es que mueras por mí.

Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.

Yo no quiero juntar para mañana,
no me pidas llegar a fin de mes;
yo no quiero comerme una manzana
dos veces por semana
sin ganas de comer.
Yo no quiero calor de invernadero;
yo no quiero besar tu cicatriz;
yo no quiero París con aguacero
ni Venecia sin ti.

No me esperes a las doce en el juzgado;
no me digas "volvamos a empezar";
yo no quiero ni libre ni ocupado,
ni carne ni pecado,
ni orgullo ni piedad.
Yo no quiero saber por qué lo hiciste;
yo no quiero contigo ni sin ti;
lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes,
es que mueras por mí.

viernes, 4 de marzo de 2011

Diario del Amanecer 5



¡Corre pequeña, corre!
Hoy las nubes corrían movidas por un fuerte viento. El día, por su causa, se hizo dificultoso, fácilmente olvidable. Pero las nubes hoy recorrieron kilómetros y kilómetros, a una velocidad que ni los mejores coches de carreras.
La pequeña nube no dejaba de avanzar, viendo pequeños y grandes pueblos, ciudades y prados primaverales. Y además, cada vez un poco más grande, cada vez un poco más llena. Y cuando ya no pueda más, saltará al vacío, libre. Rociando con su común elixir esos prados que instantes antes veía desde arriba.
La nube, en su rápida transformación, se dejará tocar, beber y romper.
Y debajo del paisaje nublado, un todavía estrellado cielo naranja. Correr chicas correr, que yo lo que quiero ver es el firmamento. Y si no, para que la cosa sea aun más entretenida, subidme con vosotras.
Y es que yo también quiero ver lo que ellas ven y experimentan, y que me explicaran lo que yo tanto anhelo saber del cielo. Podría abarcar con una sola mirada, todo este mundo inalcanzable. Y es que es tan grande… somos hormigas. Minúsculos, y nos sentimos, ingenuos de nosotros, tan grandes…
Mi pequeña nube y yo, sentadas una encima de la otra, viendo amanecer y anochecer todas las veces que quisiéramos. Poder hacer lo que nadie nunca hizo, sentirte especial por primera vez en toda tu vida.
Y después cuando me canse, soltarme y dejarme perder en el espacio. Que mientras haya visto el mundo desde ahí, con eso me contento.

viernes, 18 de febrero de 2011

Pablo Neruda, precioso



Juegas todos los días con la luz del universo.
Sutil visitadora, llegas en la flor y en el agua.
Eres más que esta blanca cabecita que aprieto
como un racimo entre mis manos cada día.

A nadie te pareces desde que yo te amo.
Déjame tenderte entre guirnaldas amarillas.
Quién escribe tu nombre con letras de humo entre las estrellas del sur?
Ah déjame recordarte cómo eras entonces, cuando aún no existías.

De pronto el viento aúlla y golpea mi ventana cerrada.
El cielo es una red cuajada de peces sombríos.
Aquí vienen a dar todos los vientos, todos.
Se desviste la lluvia.

Pasan huyendo los pájaros.
El viento. El viento.
Yo sólo puedo luchar contra la fuerza de los hombres.
El temporal arremolina hojas oscuras
y suelta todas las barcas que anoche amarraron al cielo.

Tú estás aquí. Ah tú no huyes.
Tú me responderás hasta el último grito.
Ovíllate a mi lado como si tuvieras miedo.
Sin embargo alguna vez corrió una sombra extraña por tus ojos.

Ahora, ahora también, pequeña, me traes madreselvas,
y tienes hasta los senos perfumados.
Mientras el viento triste galopa matando mariposas
yo te amo, y mi alegría muerde tu boca de ciruela.

Cuanto te habrá dolido acostumbrarte a mí,
a mi alma sola y salvaje, a mi nombre que todos ahuyentan.
Hemos visto arder tantas veces el lucero besándonos los ojos
y sobre nuestras cabezas destorcerse los crepúsculos en abanicos girantes.

Mis palabras llovieron sobre ti acariciándote.
Amé desde hace tiempo tu cuerpo de nácar soleado.
Hasta te creo dueña del universo.
Te traeré de las montañas flores alegres, copihues,
avellanas oscuras, y cestas silvestres de besos.

Quiero hacer contigo
lo que la primavera hace con los cerezos.

lunes, 7 de febrero de 2011

Diario del Amanecer 4




Hoy se me ocultó el cielo, amaneció azul y amarillo, con dulces nubes bailando. Y poco a poco el día se levantó.


Ya pensaba que había terminado el espectáculo, pero cuando levanté la cabeza, ya entrada la mañana, todo era una nueva fiesta. Nubes de algodón se cernían sobre los altos edificios, rosas y espumosas, seguramente agradables al tacto. Y que al cabo de unos minutos, se fueron convirtiendo en moradas, más oscuras, más y más, hasta que el sol, completamente despierto ya, alumbró a cada una de las esponjosas nubes convirtiéndolas en dorados reflejos, iluminando el cielo.


Hoy fue un bonito amanecer, elegante. Vestido de gala con esos dorados. Aunque fue bonito mientras duró, ahora todo ya no está tan iluminado, pero me consuela saber que mañana el mismo sol saldrá, y de nuevo, volverá a deleitarnos con brillantes colores.

sábado, 8 de enero de 2011

La mujer de la pamela


La mujer caminaba segura a lo largo de la avenida. Despacio quizá, pero sobretodo muy recta, con aire señorial. Llevaba una extravagante pamela de color anaranjado, con diminutas florecillas decorando la parte frontal del sobrero. Su vestido, rosa pálido, llevaba una cinta naranja circundante en la cintura. Y sus zapatos eran de terciopelo negro, definitivamente poco transpirables, pues los sentía como dos ollas a presión, calentándose cada vez un poco más. Las medias, ultra tupidas, hacían que el calor no se distanciara.
El día se había presentado nublado y muy frío, infrahumano pensó ella. Pero no debía haber subestimado al tiempo, en estos momentos la temperatura era de 25 grados, y la del interior de su cuerpo supra elevada.
La mujer no tenía ya ganas de retroceder a su casa, pero su cara tenía un color antinatural, más parecido al de su vestido que al de los polvos que se había echado hacía ya unas horas.
Los hombres y mujeres le miraban por la calle, preguntándose que le pasaría a la extraña mujer, y ella hipertensa intentaba por todos los medios abstraerse, para pasar inadvertida.
Caminaba mucho más rápido de cómo era su costumbre, queriendo llegar a la periferia de la ciudad, necesitaba relajarse, y que su color de piel volviera a la normalidad.
Corrió y corrió intentado no perder los zapatos por el camino, y cuando al fin llegó, experimentó un estado de euforia poco común en ella, pues era una mujer inexpresiva y extremadamente recta.
Poco a poco fue sufriendo una metamorfosis, se fue convirtiendo en una mujer normal, lo que nunca había sido, y por fin pudo ver el mundo a la verdadera mujer, una mujer más bien rechoncha, con la piel grasienta y con unas ganas tremendas de quitarse los zapatos. Y eso fue lo que hizo, interaccionar, descalzarse y sentir por primera vez su piel contra el frío suelo. Multitud de sentimientos nuevos afloraron en sí, y no se lo pensó más, se quito las horribles medias, el horrible vestido, y se quedó únicamente con la ropa interior y su gran pamela. El calor y la tensión la habían catapultado a su verdadero mundo, al lugar en el que ya no tenía que estar guapa para sentirlo, ni elegante para serlo, ni simpática para que la gente se lo dijese. Y cuando por fin llegó al centro de la ciudad la gente le miraba todavía más extrañada que antes, pero ahora, para su propio orgullo, no escondía su rostro ante su público, ahora sonreía amablemente. Y la gente, se giraba y pensaba, el mundo está loco. Y la mujer a su vez pensaba, ese hombre también debe desnudarse.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Diario del Amanecer 3



Me levanté con pesadez, tranquilamente, pero con inmensas ganas de mirar por la ventana.
Cada día es único, y sino que se lo pregunten al Sol, que inventa en cada momento una luz, un color y una sensación. Los amaneceres y los anocheceres son la esencia de todo eso, de todo lo que pasará ese día, de todas las nuevas creaciones que habrá, y de todas las que ha habido.
Levanté la persiana con los ojos cerrados, quería que mi experiencia al verlo fuera pura, lo primero que se me pasara por la cabeza al ver el paisaje sería mi opinión de ello.
Un, dos, tres y… precioso. Precioso es el de hoy. Parece increíble que un conjunto de luces me vaya a dar la fuerza para afrontar todo un día.
Un amarillo chillón despuntaba por el firmamento. Me pregunté como es que el Sol puede coger esas tonalidades tan únicas. Y poco a poco el amarillo se transformó en anaranjado.
El Sol, amarillo como es, pero con un aura diferente, con despuntes naranjas. Para hacerlo aun más espectacular.
El resto del cielo permaneció fiel a su estilo. De un azul claro, pero muy iluminado.
Sin una sola nube, el firmamento era una lisa superficie policromada. Los colores de hoy son sencillos, pero vivos, y sobretodo, muy puros. Interprétalo como quieras pero hoy será un gran día.

lunes, 20 de diciembre de 2010

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Vocabulario castellano-nahuatl




El nahuatl es un idioma, significa sonido suave o agradable. Se habla en zonas de América Central y en México. Relacionado con los aztecas.


lunes, 22 de noviembre de 2010

Diario del Amanecer 2



Diario del Amanecer; 22 de Noviembre del 2010.
Una suave luz comenzó a entrar por la ventana, la habitación se llenó de un azul intenso. Un azul añil de los que están a punto de aclarar.
Una esponjosa nube se poso en mitad del firmamento, impidiendo ver más allá de las minúsculas luces de los lejanos pueblos.
La nube comenzó a desplazarse, a moverse lentamente, y finalmente quedó anclada en mitad del cielo, separando todo en dos. Al cabo de poco tiempo la luz comenzó a transformar y del bonito azul se pasó a un amarillo y a un color cielo. El amarillo apareció por abajo, tímido. Entre medio la nube separaba, y en la parte superior, un azul claro finalizó el amanecer.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Diario del Amanecer



Diario del Amanecer; 19 de Noviembre del 2010.
Hoy se levantó con un tenue luz amarillenta, me pregunté de donde provendría. Una pequeña nube chillona se posaba aislada en mitad del cielo. Y me pregunté de donde provendría. La nube se comenzó a desplazar, cada parte hacia un lado, hasta dejar todo el firmamento amarillento. Me pregunté de donde provendría. Cada amanecer es como una pequeña puerta a no se sabe dónde. Un imagen en movimiento que puede descifrar el futuro de ese día. Cada día me pregunto de donde vienen los amaneceres. Quién los pinta, quién los quita. Quién los inventa y quién los reinventa.
La gran masa de nube ya no existía, el lienzo había sido pintado ya. Para dar paso al segundo artista el que crearía el dibujo. El anhelado creador llegó y con el sus pinturas. El cielo se volvió rosa y las nubes y el lienzo se mezclaron hasta crear un aterciopelado naranja. Todo el cielo de color y todo un día para descubrir su mensaje. El naranja me avivó y con el corazón lleno de un rosa muy delicado me puse en marcha y comencé lo que sería un día perteneciente a la rama de días de la felicidad.
Poco a poco el cielo se azuló, las nubes se disiparon y como resultado de los maestros, quedó una bóveda azul digna de un día de verano.

jueves, 18 de noviembre de 2010



Imagínate un bosque pelado.
Con la llegada del otoño todo cae. Todo parece más marchito, más gris, oscuro y desnudo. Con miedo, asustado, sin ganas y dolorido. Que hecha de menos, que se lamenta, que se mete debajo de las sábanas. Todo parece más frío. Adiós alegrías, adiós. Hasta dentro de un año, que todo volverá a ser colorido. Pero las hojas y las lluvias, también arrastran todos los resentimientos y los gritos, las tristezas pasadas y las lágrimas con hipo.
Y como vino el otoño vendrá el invierno,
y una vez más, a pensar en lo que no tengo.
Y sentiré de nuevo que esto no es para mí, que yo lo que quiero es un sol calentándome el rostro. Que sin un poco de luz y calor no hay quién crezca ni florezca. Que con un poco de sol sobre mi cabeza volveré a ser lo que era. O eso espero, porque no hay manera de volver atrás, pero al menos intentaré que todo vuelva a pasar.
Otra vez y otra vez. Buscando sin consuelo, de nuevo lo que era. Porque estoy aquí y no me encuentro. Porque no quiero más lloros sin razón, caras largas y lamentos. Yo lo que quiero es ser yo y que todo vuelva a ser como cuando el Sol brillaba y las nubes solo pasaban como mensajeros. Advirtiéndonos de que verano acaba y que el otoño es duro y feo.
Cuando el Sol brillaba y por las noches tú y yo mirábamos el firmamento éramos viajeras, sin camino pero con un largo trayecto. A espaldas y enfrente nuestro. Pero sabíamos que algún día conseguiríamos llegar a algún sitio en el que quedarnos más. De momento todo eran hospedajes cortos, que costaban lo que costaban, pero que no es mucho comparado con el final de nuestro propio cuento.
Pero algún día llegaremos.
Como digo, espero llegar al final, pero lo que ahora me preocupa más, es volver a encontrar el camino que me lleva día a día, pensamiento a pensamiento, palabra a palabra, a mi comenzar de nuevo, mi largo trayecto.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Ese extraño sentimiento



Ese extraño sentimiento en el pecho que te dice lo que tienes o no tienes que hacer, que te hace darte la vuelta para mirar al que te está mirando aunque esté a metros de distancia de ti. Ese sentimiento de intriga cuando pasa a tu lado y te preguntas en qué estará pensando. Ese sentimiento de emoción descontrolada mientras esperas a que te diga la primera palabra después de toda una tarde de miradas furtivas. Y ese otro de alegría retenida cuando lo hace al fin.
Sentimientos que te hacen llorar, que te hacen reír, que te hacen sentirte desgraciada sin un porqué. Que cuantas más cosas nos pasan más vacios nos sentimos, aunque nuestro corazón esté lleno de sentimientos. Malos o buenos, pero de ellos.
¿Pero qué es un sentimiento? Una sensación en el cuerpo que se desencadena a partir de un hecho. ¿Y cuándo no hay hecho? ¿Cuándo te sientes mal por nada, sin motivo alguno?
En esos momentos lo que hay que hacer es dejar que el viento te lleve y encontrar un sentimiento con más fuerza que el anterior. Porque la única razón del aparentemente repentino es la insatisfacción. No estar de acuerdo con algo en tu vida, no querer ir más allá de lo que eres, el miedo, la facilidad a la soledad, las pocas ganas de dar las gracias…

jueves, 30 de septiembre de 2010

Realidad VS Sueños



Yo viajaba como una persona anónima que se mueve entre un mundo que no es el suyo. Pero sí que era el mío. Aunque yo no tuviera constancia de ello. No sabía dónde estaba, ni quién era la gente de mi alrededor, ni que hacer, solo que yo era una persona, con un pasado, un presente y un futuro. Y me llamaba Paula.
Anduve sin rumbo por las calles desconocidas, sin nombre y sin imagen en mi cabeza, solo calles, no dignas de mención. No prestaba atención a nada, todo a mi alrededor me era indiferente, como si no me diese cuenta de que yo pertenecía también a ese tan cambiante mundo.
Y de repente hubo algo que cambió en mi entorno, algo que si que era digno de mirarle. Algo por lo que levanté la cabeza y miré. No sabia lo que era pero tenía que ser importante, pues me había hecho salir de mi ensoñación constante.
Y entonces caí en la cuenta de que era él, Giovanni, mi antiguo chico, al que hacía meses que no veía. Pero era algo imposible, no podía ser real, él era italiano, vivía en la Toscana… Hacia tiempo que no me preguntaba el lugar donde me encontraba pero ahora…¿Dónde estaba?
Me quedé paralizada, mirando, esperando a que el sueño acabase, no me lo podía creer, no podía ser cierto. Y él, con su identificativa sonrisa me miró intensamente y en ese momento me di cuenta de que había venido a por mí. Para verme por ultima vez, por amor.
Mi corazón saltaba alegre en mi pecho, toda yo estaba llena de una felicidad rebosante. Si se pudiera medir, yo habría batido todos los récords.
Nos abrazamos muy fuerte, como si con eso nos dejásemos más parte el uno del otro. Y me guió, y yo le seguí, porque le hubiera seguido al fin del mundo, con tal de que este sueño real no acabase.
Entramos por una puerta, pero de nuevo yo no conocía nada de mi alrededor, solo éramos él y yo, más cierto que nunca.
Lo primero en lo que pensé era que me enseñaba su casa, pero había algo en ella que me parecía familiar y no llegaba a comprender que era.
“Mira”. Me dijo divertido. “Me gusta mucho, ¿es tuya?”. Le pregunté. “No”. Me respondió, con un tono burlón que no llegué a comprender.
Todo me parecía tan familiar que me atreví a adivinar y le dije, “¿a que al final del pasillo, a la derecha esta el salón?”
“Sí, mira”. Y me lo enseñó, haciéndome ver cada detalle con tranquilidad. No podía ser cierto, ¿como podía conocer tan bien esa casa desconocida? Y entonces caí en la cuenta de donde estaba, era mi casa, estaba en mi ciudad, en la casa en la que llevaba viviendo muchos años, cómo es posible que viviera en tan estado de ensoñación.
Más tarde el guía de mi propia casa me llevó a la cocina. Allá me sentó encima de la mesa, como había echo tantas veces. Y me besó por fin . Con tranquilidad, sin prisas. Me besó como lo había echo siempre, haciéndome sentir el centro de su vida. Con cuidado, como sabía besar él a las chicas, con mucha práctica, sabiendo los movimientos que proseguían, pero no se si por tantas ocasiones vividas o porque es un gen de la patria. ¿Tienen fama no? Me lo a demostrado, he aprendido una cosa más. Había pasado mucho mucho tiempo pero el beso, me supo igual. Las cosas no habían cambiado a pesar de todo.
Pero de repente sucedió algo imprevisto, algo que no hubiera imaginado nunca, una mujer apareció tímida por la puerta, mi madre.
Pensé que en este momento las madres te regañaban, te miraban con cara de asco o pasaban pero nunca lo que hizo mi madre, sonrío, como feliz, como satisfecha. Y me dijo. “¡Por fin lo veo con mis propios ojos!, ¿como es posible que nunca nos contases nada a tu padre y a mí de esta aventura tuya?.” “No me pareció importante, mamá, ¿desde cuando lo sabes?” “Desde que cruzaste esa puerta el día después del viaje, supimos que habías encontrado un chico a tu gusto allá. Unos comentarios fuera de lugar con las madres de tus amigas nos dieron las confirmaciones y algunos datos más precisos de cómo era él. Sí, tenían razón, sí que es guapo”
Me quería morir, no podía creer que esto estuviera pasando. ¡Qué vergüenza!.
Los días siguientes sucedieron con normalidad, dentro de lo cabe siempre, claro.
No es muy normal, vivir durante una semana con un chico italiano perdido ya hace unos meses.
Le enseñé la ciudad, hablamos sobre nuestras vidas, y sobre lo que pensamos hacer, todo paso rápido, pero cuando llegó la hora nunca supe lo que sucedió porque en cuanto los día acabaron y yo me dí cuenta, me desperté.
Lo sabía, lo sabía que todo había sido un sueño, no se puede tener tanta suerte. Pero al menos fui feliz durante unas horas, o minutos, nunca se sabe lo que a durado un sueño.
Pero hay algo que si me hace feliz incluso ahora que ya todo ha acabado. El sueño nunca acabó, él nunca se fue, no se si es una metáfora pero me lo tomaré como tal. Aunque en la realidad se haya ido, tanto en mi sueño como en mi corazón nunca partirá.
Te quise, de una forma u otra, aunque aquel día que me lo dijiste en un castellano con acento extraño no te respondiera.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Mentira



Otra vez cayendo en la intención,
De engañar al corazón,
Con una triste mentira.

Otro nuevo cambio de carril,
evitando coincidir,
Con tu mirada perdida…

Y en el mar de mis escombros,
Sin quererlo te he encontrado a ti otra vez,
Otra vez.

Y me vuelven tan cosas,
Que ya di por enterradas ayer,
Y ya sé que es…

Mentira,
Por que el tiempo se marcho,
El pasado se quedó,
A recordarme tu herida…

Mentira,
Por que no logré olvidar,
Y aunque me quiera engañar,
Es una causa perdida.
Y sé muy bien que es mentira…
Y como ves aun sigo aquí,
Olvidándome de ti,
Un par de veces al día…

Lo que el viento no arrastró,
Se ha quedado en mi interior,
Nada es como decían,

Que la lluvia siempre pasa,
Que las hojas caen y vuelven a crecer,
Otra vez.

Que nada dura eternamente,
Pero mientras llega sé que va a doler,
Y ya sé que es…

Mentira,
Porque el tiempo se marchó,
El pasado se quedó,
A recordarme tu herida…

Mentira,
Por que no logré olvidar,
Y aunque me quiera engañar,
Es una causa perdida.
Yo sé muy bien que es mentira.

Que la lluvia siempre pasa,
Que las hojas caen y vuelven a crecer,
Otra vez.

Que nada dura eternamente,
Pero mientras llega sé que va a doler,
Y ya se qué es…

Mentira, porque el tiempo se marchó,
El pasado se quedó,
A recordarme tu herida…

Mentira,
Porque no logré olvidar,
Y aunque me quiera engañar,
Es una causa perdida,
Yo sé muy bien que es mentira…

Pereza y Maikel de la Riva.

domingo, 26 de septiembre de 2010

En busca de mi identidad



Una tremenda maraña de sentimientos y de relaciones, de momentos y de personas, de ropas, de lugares, de canciones y de historias. Que giran alrededor tuyo y se mezclan unas con otras. Y todo eso que ves, ahora tan lejano, es tu vida y tus mejores recuerdos. Esto que gira y gira, volviéndote loca, haciéndote sentir de mil maneras distintas a la vez, eso, eres tú.
Hay tanta información que no logro entender quién soy en realidad. Intento concentrarme en algo concreto pero no puedo porque en mi mente aparece muchísima información.
¿Quién soy yo? ¿Soy todo esto o es solo una parte de mí? ¿Soy más que todos estos pensamientos? ¿Soy esos o solo son un engaño y una tapadera de lo que soy en realidad?
En ocasiones tengo miedo de no ser lo que creo que soy, de pensar que todo es una gran mentira que me e creído hasta yo. Pero debo estar segura de mi misma porque eso también forma parte de mi identidad.
Por el momento estoy en proceso evolutivo, a veces creo en algo que a los meses me parece ridículo, o siento que algo o alguien me gusta y en poco tiempo mi idea es completamente diferente. Estoy cambiando, inventando y evolucionando todo mi ser. Forjando mi propia identidad. Diferente a todas las demás. Diferente a todo lo que he sido, y a todo lo que seré. Porque el proceso de busca nunca acaba.
Pasarán los años y seguiré descubriendo nuevas cosas de mí y a mi mente vendrán imágenes y sensaciones del pasado, pero también nuevas y diferentes. Y así seguirá reinventándose y creándose cada día. Poquito a poco. Cogiendo un poco de las personas de mi alrededor, otro poco de la información que me proporciona el mundo cada día, otro poco de lo que fui y otro poco de lo que estoy siendo en este momento. Para ser cada día un poco más yo misma.

jueves, 26 de agosto de 2010

Conversacion de dos bichos.



-Ya me veo yo a mi misma con noventa y pico años de vida, pensando en mis nietos, en mis momentos ya pasados, en el tiempo que todavía me queda… y en donde encontraré la felicidad… porque creo que eso es algo que nunca se encuentra, o que no sabe encontrar.
-¿De verdad piensas que nunca la vas a encontrar?
-No es que lo piense, estoy casi segura. ¿Tú sabes cómo somos los humanos? Unos bichos estúpidos, con aires de suficiencia sobre todas las cosas, demasiado enfrascados en su propia vida de bicho como para darse cuenta de lo que pasa a su alrededor. Ni siquiera para darse cuenta de que eso, o esa persona, que tiene delante de sí, es su fuente de felicidad. Apunto estaremos ya de morirnos y entonces nos daremos cuenta de que todos los momentos vividos con tu pareja han sido únicos, que tus conversaciones intimas con tu mejor amiga no las cambiarias por nada del mundo, que tu familia ha sido tu mejor aliada durante toda tu existencia, de que todos esos momentos unidos en colaboración son tu propia felicidad.
-No puedo creer que estés diciendo que encontraremos la verdadera felicidad en el último momento cuando tú ya sabes dónde encontrarla. ¿De verdad vas a ser tan tonta como para no utilizar el gran secreto de la vida durante ella?
-Lo intentaré de verdad que lo intentaré, pero como ya sabes, soy un bicho demasiado humanizado. Al igual que tú y que todos los demás mortales de este emocionante e impredecible mundo. Y digo impredecible porque en cuanto llegue el universo a su fin, nadie sabe porqué razones, naturaleza ya escrita o cansado de solucionar los problemas que nosotros les causamos, nosotros, tan importantes que nos creemos moriremos con él. Y quién sabe si para ese día el secreto de la anhelada felicidad ya será un secreto a voces o seguirá como ahora, oculto en las pocas mentes privilegiadas que se aplican cada día en ponerlo en práctica. Seguramente, en esos últimos momentos de vida de los que hablamos acabaremos dándonos cuenta de que igual no la habíamos encontrado del todo, o de que lo que pensábamos que era nuestra felicidad solamente es una mentirosa piadosa inventada para no sentirte estúpido. Quién sabe, quizá alguna vez haya habido alguien que si murió sabiendo el secreto completo. Pero eso ya nunca lo sabremos, eso pasa al otro mundo, al desconocido, al mundo de la muerte.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Contra el olvido.

Tirada en la cama recuerdo y recuerdo los pocos momentos que vivimos juntos.
Deseo que no los olvide nunca, porque para mi son como un tesoro.
Por mi mente pasa una y otra vez la sensación que me produjo el contacto de si mano con mi piel, sus suaves labios rozando los míos, sus miradas rápidas, llenas de indescifrables sentimientos...
Y aunque sabes que ya todo es en vano, que ya no volverán a suceder, que es mejor olvidar y seguir, tú no quieres, y lo sigues recordando, una y otra vez. Porque no quiero olvidar aquellos bonitos momentos para seguir recordándole.
Él, que ahora no es más que un recuerdo vago y un nombre. Un nombre que despierta tus sentidos y acelera el ritmo de tu corazón. Que nunca olvidarás. Que puede que sea de niñas tontas, de quince añeras... caprichos de chicos, que en unos días se pasa, pero que para mi fuiste más que eso. Aunque solo lo fuera por unos días...
Y mientras pasan los días su imagen también se distorsiona. Pero su nombre sigue intacto, grabado en mi corazón para siempre.
Quiero guardarte en mí con cariño, no con pena porque ya no estemos juntos, si con odio por nuestros errores pasados. Únicamente como el chico que me hizo feliz durante unos días, como el chico que ahora ocupa mis pensamientos al pasado.
Espero volver a verte, gracias por aquellos momentos. Siempre juntos:)

sábado, 19 de junio de 2010

Quiero compartir toda mi vida contigo.



14 años de vida de la mejor persona del mundo no es algo que acontezca todos los días. No hay nadie en el mundo como tú, eres única, irrepetible, mi mejor amiga.
Tú sabes mejor que nadie que mis amigos son meticulosamente seleccionados y para ti no ha habido nunca selección porque a ti te elegí sin saber los peligros de la vida y sin saber la verdadera cara de las personas. Y eres la única de esa época de mi vida que no me ha traicionado y por eso te estoy enormemente agradecida.
Esta carta te la doy en tu cumpleaños porque me parece que es un momento especial para ti en tu vida, y porque estas cosas se suelen hacer en estos momentos, como regalo. Pero bien te la podría dar cualquier día de tu vida, porque no porque sea tu cumpleaños voy a ser diferente a los demás días. Yo te quiero y te voy a querer siempre mientras que este corazón no se pare.
Te quiero muchísimo Teresa, no sé cuantas veces te lo he podido decir ya, pero nunca me cansaré de repetírtelo, porque lo que está dentro de tu corazón hay que sacarlo cuanto antes. Y hay tanto amor en mí que es inevitable que te lo muestre y te lo dé a conocer tantas veces al cabo del día.
En dos miserables palabras te expreso todo lo que siento, y como ya te dije en otro escrito, quisiera decírtelo de alguna forma que de verdad reflejase la inmensidad de mi amor, pero como no la encuentro te la digo de la manera que mejor sé. Escribiéndote esta cartita, acompañada, por supuesto, de un TE AMO en toda regla.
Sin ti no soy nada Teresa, sin ti mi vida no tendría sentido, sin ti no merece la pena seguir. Pero como vas a estar siempre ahí, al igual que yo, no me importa estar tan viciada a tu bonita droga. No me importa porque sé que estar contigo es bueno, beber de tu sabiduría, de tu paz, de tu amor, de tu saber estar, de todo tu ser, es lo mejor que me ha pasado en la vida.
Eres genial Teresa, no me cansaré de decírtelo. Quiero permanecer junto a ti para siempre. Por favor siempre que tengas alguna duda sobre lo que siento por ti lee esto. No importa que hayan pasado meses o años de este catorce cumpleaños, lo que siento por ti no va a cambiar nunca. JAMÁS.
Nunca dejes que esta bomba explote, déjala crecer y crecer porque es lo mejor que me a pasado en esta vida(:

Te amo, feliz cumpleaños. Siempre juntas.