lunes, 26 de diciembre de 2011

Él


Ahora tendría que estudiar, tendría que estar haciendo mis trabajos. Tendría que aprovechar los últimos días del año. Pero no puedo. Porque cada vez que mi mente se para por una milésima de segundo apareces en las profundidades de este basto mundo de sentimientos y recuerdos. Estás ahí. Siempre expectante. Pero que pena que sea yo la que imagina que tu me estas mirando. Cuando en realidad solo tienes ojos para ella.
No sufro porque no me quieras, si no porque te quiero. Debería ser  normal que no estuvieses ya en mi mente pero de verdad digo, que este amor no tiene límites. Sigues destruyéndome y no creo que lo hagas ahora conscientemente.
Sufro porque sigo esperando tu cambio. Te quise y te sigo queriendo aún sabiendo que ya no eres la misma persona. Has muerto, dónde estás.
Siento que no alcanzo a expresar lo que siento… que estas palabras son eso, meras palabras. Que no me llenan, que no llegan.
Quisiera buscarte allá donde estés.
Me aconsejaron que me parase a pensar y me preguntara lo que quería. Lo que pensaba. Me di cuenta de que estoy esperando. Esperando a qué. A que aparezcas. Pero no tú, el de todos los días. Espero al que vive en mi corazón… Aquel recuerdo que no se extingue.
   

2 comentarios:

  1. Ayy que duro es leer estas cosas, pero bueno poco a poco ese recuerdo se irá apagando..

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  2. Parece ser que todos tenemos recuerdos que son más fuertes que nosotros mismos. No he encontrado la forma de borrarlos aunque quizás tampoco pueda...y tú tampoco, no?

    No entendí tu comentario, lo siento >.<

    1 Beso.

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